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Déjeme
contarle mi viejito lindo
que hace mucho tiempo en mi corazón,
un dolor he sentido porque no había podido escribir
alguna nota, dedicada a su amor.
De sobra sabe usted cuanto lo he querido
y cuanto ha sufrido por su ausencia mi corazón,
mi viejito lindo, ahora llego el momento de expresar
mis sentimientos y dedicarlos a ese corazón,
que aunque quisiera sentir latiendo junto al mío y no lo
tengo yo,
presente lo tengo en cada paso que doy.
Y mientras lo recuerdo...
El mío late con dolor, lo acompañan mis lagrimas
que aparecen sin invitarlas yo.
Lagrimas espontáneas que me recuerdan,
lagrimas que en sus ojos vi tantas veces yo,
lagrimas de un corazón noble,
lagrimas que mostraban al gran hombre,
que siempre sus sentimientos mostró.
Mi viejito lindo, cuanto lo he extrañado,
cuanto he necesitado de su amor,
me toco sufrir en la vida y mucho he llorado
y cada vez que lo hago, recuerdo sus palabras:
"Las niñas bonitas se ponen feas al llorar..."
Y si usted me viera, se iba a asustar.
El amor de un abuelito, jamás se remplazara
jamás puede borrarse del corazón,
ni el amor guardarse o entregarse a nadie mas
solo queda esperar el momento en que nos volvamos a
encontrar.
Entonces mi viejito lindo de mi alma cesara la tristeza
y mis ojos ya no lloraran, podré sentarme en sus piernas
abrazarlo con fuerza y su frente volveré a besar.
Coty Alicia Cantu
Octubre-2004
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